Me lo juego todo a esta apuesta. Evidentemente eso suena a arriesgado por muy seguro que parezca el resultado pronosticado. Varias apuestas similares te pueden dejar a cero la cuenta. Por eso es importante planificar las cantidades que se invertirán en cada apuesta. Es lo que se llama gestionar el dinero que hay en caja. Os proponemos 5 sencillas reglas que os ayudarán a gestionar vuestra caja y a reducir el riesgo de la temida bancarrota.

La primera regla consiste en estimar, antes de apostar, la probabilidad de acierto de la apuesta que se va a realizar. Hay quien suele expresar esto en forma numérica, de 0 a 10, lo que los ingleses llaman stake, de manera que un stake 8 quiere decir que de 10 veces que se celebrase el evento, en 8 se produciría el pronóstico en el que el apostante confía. Nosotros preferimos usar niveles descriptivos de la probabilidad, del tipo: Muy Baja, Medio-Alta, Alta, etc. Proponemos usar un número par de niveles.

La segunda regla consiste en asignar un porcentaje de caja a cada nivel de probabilidad de acierto. A mayor probabilidad mayor cantidad de dinero apostaremos, por lo que este porcentaje será más alto, y a menor probabilidad de acierto, menores cantidades y porcentajes. Esos porcentajes los debe estimar cada uno en función del número de apuestas que quiera hacer a la semana, que suele ser el periodo apostante por excelencia. Un cálculo sencillo es predecir qué número de apuestas de cada nivel de probabilidad harías y sumar los porcentajes de forma que no superen el 100%. Proponemos estos porcentajes:
  • Muy baja: 2,0%
  • Baja: 4,0%
  • Medio-baja: 7,0%
  • Medio-alta: 10,0%
  • Alta: 12,0%
  • Muy Alta: 15,0%
La tercera regla se centra en definir la cantidad de caja (también llamada bankroll) a la que aplicar los porcentajes. Se puede utilizar lo que haya en caja en cada momento, pero nosotros vemos más práctico utilizar una cifra redonda y algo más baja que la real y mantenerla así durante toda la semana, de manera que puedas apuntar las cantidades a apostar en un post-it y no tener que estar echando cuentas en cada momento. Puedes revisar esta cantidad cada semana o cada 15 días, en función de cómo evolucionen tus resultados.

La siguiente regla, la cuarta, es tan sencilla como efectiva contra la bancarrota. Si las pérdidas te llevan a quedarte por debajo de cierta cantidad, deja de apostar. Parece evidente, pero es muy aconsejable que te tomes un descanso de un par de semanas si las cosas van muy mal, es lo que en términos bursátiles se llama definir un stop-loss o límite aceptable de pérdidas. Te proponemos que esa cantidad sea la mitad de la caja inicial.

Y la última regla, y madre de todas las reglas, es respetar a rajatabla las cuatro reglas anteriores. A veces puede parecer que necesitas aumentar las cantidades destinadas a las apuestas para recuperar malas rachas, pero eso terminará por destrozar tu caja y te acercará peligrosamente a la bancarrota.

Un ejemplo sencillo de cómo utilizar nuestras recomendaciones. Tenemos 103 euros en caja y utilizaremos como cantidad de referencia 100 euros. Vamos a apostar a que en el próximo derby entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid marcarán ambos equipos. Este pronóstico creemos que tiene probabilidad medio baja de acertarse, así que destinaremos un 7% de nuestra caja, es decir, 7 euros.

Por cierto, ten cuidado con las apuestas aparentemente muy seguras. Nuestra experiencia nos dice que suelen resultar negativas para la rentabilidad e tus apuestas. Durante toda una temporada llevamos a cabo un experimenteo con apostantes de varios perfiles y descubrimos que para ganar dinero con las apuestas deportivas lo mejor era evitar las cuotas bajas.