Tras un periodo de ausencia por el nacimiento de mi segundo hijo, vuelvo a la tarea. Aprovechando que Marcos (nombre de mi segundo retoño) ha cogido la buena costumbre de dormir y comer de vicio, sigo en la tarea de aprender a jugar al poker, que buena falta me hace.
El reinicio lo he realizado en una nueva casa. He conocido Mansion Poker, similar a la casa en la que he venido jugando hasta ahora, sobre todo en cuanto a software y accesibilidad a las mesas, aunque con unos diseños y apariencia mas vistosos.
De nuevo empiezo con cincuenta euros a ver si soy capaz de doblar mi caja. En esta ocasión me he decidido a jugar en una mesa No Limit y con unas ciegas de $0,25/$0,5.
Como dije la última vez que jugué, me disponía a leer de póquer, y así lo he hecho. Asimismo me he prometido jugar con más paciencia y disciplina y creo que lo he conseguido, al menos en esta primera noche.
Analizando donde había podido meter la pata en otras noches de juego, he observado que casi siempre perdía las cantidades más grandes de dinero tras llevar más de hora y media jugando, ya con algo de cansancio y sueño (casi siempre empiezo a jugar sobre las once y media de la noche), y con ganas de empezar a "planchar la oreja", con lo que perdía el rumbo de la mano y me solía meter a contramano en alguna jugada tonta, sin respetar unas pautas lógicas de comportamiento. Hay que estar muy atento a cada jugada, analizar las cartas que hay sobre la mesa, tus cartas y las posibles jugadas de tus contricantes. Muchas variables para realizar tras una jornada dura de tu "otro trabajo", por ahor el que me da de comer, aunque espero que eso cambie en un futuro no muy lejano, y que sea el poker el que proporcione los mayores ingresos de "mi banca".
Para modificar mis hábitos, esta noche me he puesto como límite unas dos horas largas de juego, concentrado, atento a cada mano, y tras una ducha bien fresquita para llegar con la mente despejada, para probar que puedo dar de mi mismo. He estado bastante ágil en todas las manos, analizando mi mano y las posibles manos de los demás jugadores de la mesa, viendo las posibles combinaciones tras el flop. Y siguiendo todas esas indicaciones he terminado la noche con ganancias. Entré con cincuenta euros y termino con setenta y cinco euros de saldo. Aunque ha sido una noche muy mala de cartas, en las que realmente he jugado diez o doce manos, y solo unas cuatro de ellas con buenas cartas, me retiro con un saldo muy positivo (el mejor desde que inicié esta andadura en el poker).
Noto con respecto a las mesas en las que venía jugando hasta ahora que el nivel es más alto. No se si será la mesa en cuestión, pero en la que he jugado estaba llena de jugadores bastante conservadores, que solo iban con cartas y en últimas posiciones (al igual que yo esta noche), por lo que las manos se han desarrollado a cuenta gotas. En las ocasiones en las que me ha tocado ser el último en hablar, me he permitdo ser más osado que en otras ocasiones, lo que me ha permitido robar bastantes ciegas. Además he tenido la fortuna de que siendo dealer me han entrado buenas cartas, muy buenas diría yo, pareja de ases incluida, que ha permitido que engordara el bote de la mesa para llevarmelo calentito. Gloriosa mano la que me ha dado los primeros siete euros, con pareja de ases siendo último, frente a dylan77, jugador de mi derecha, que con pareja de KK, se ha visto abocado a abandonar la mesa tras jugarse sus últimos euros.
Aunque también ha habido algún palo que otro. Uno que me ha jodido bastante ha sido el que me ha hecho perder quince euros (cuando faltaba poco para doblar mi caja), tras no ver una escalera imposible, cegado por mi trío de KKK. A esto me refiero cuando digo que hay que estar muy atento al juego, no cegarte con tu jugada y saber que cuando la gente llega al river, no es para coger flores en la orilla, sino para darte un mandoble con su pedazo de jugada. Y mira que lo vengo repitiendo a lo largo de esta serie de artículos.
Otra cosa que intento aprender. En el póquer presencial es fundamental el análisis del rival a través del estudio de su comportamiento, es decir, analizar si tiene algún tic que le delate cuando lleva una buena jugada o no. Ahora, al ser on line, es mucho más complicado, aunque me he dado cuenta que hay "gestos" que se repiten en algunos jugadores. El más frecuente que he visto ha sido que cuando tarda mucho en decidir si va a una apuesta concreta, suelen llevar buenas cartas. Os cito literalmente lo que Carreño señala en su manual (recomiendo encarecidamente su lectura):
- Rapidez en la toma de sus decisiones
1. Un retardo (delay) seguido de un check suele indicar debilidad y un retardo seguido de un raise suele indicar fuerza.
2. Un raise rápido en el flop suele indicar máxima pareja.
3. La utilización de los botones automáticos suelen indicar fuerza.
4. Un “raise any” suele indicar pareja alta de inicio en el pre-flop.
- Stack
1. Ingresar en la mesa utilizando la cantidad sugerida por el casino suele indicar que el amigo no sabe bien bien donde se mete. Si utiliza una cantidad muy superior indica que suele jugar en niveles más altos y que va a echar un rato. Si utiliza una cantidad cercana a 60 veces el SB, ojito con el amigo.
2. Esperar al Big Blind para entrar en juego suele ser indicador de carácter tight.
3. Cuando algún jugador tiene pocas fichas en la mesa está a un paso de entrar “on tilt” en cualquier momento.
4. En NL ingresar en la mesa con pocas fichas suele significar que el amigo va a jugar All-in.
Lo dejo por ahora. Me propongo ser más reflexivo y analista en mis próximas jugadas, y entrar a jugar con una buena dósis de calma.
Suerte.
|