Parece que sigue la racha en la que llevo inmerso durante los últimos días. La noche se me ha vuelto a dar bastante bien, aunque no ha sido así desde el principio.
He empezado en una mesa con diez jugadores y con 8 euros de caja (como veis sigo bastante prudente). En el tiempo de espera he ido comprobando como la gente se iba dando bastantes "leñazos" e iba saliendo de la mesa a medida que su pasta disminuia a pasos agigantados (demasiado imprudente veia yo en la mesa en cuestión), lo cual se ha confirmado una vez que me he puesto a jugar, ya que en ocasiones nos hemos llegado a quedar cinco jugadores en la mesa, y la mayor parte de la noche hemos sido únicamente seis los jugadores. Eso significa que la rotación va más rápida, con lo que la big blind (ciega grande, que es 20 céntimos en las mesas en las que sigo jugando) te toca ponerla cada vez más veces, con la posible pérdida que ello supone.
No he estado fino y en dos contras que me he metido me han dejado la cuenta en 3 euros (he vuelto a ir en contra de lo comentado en otras ocasiones y estando en primeras posiciones he jugado con cartas impracticables. Ya dije en otra ocasión que en posiciones tempranas se debe ir con pareja alta o similar).
No obstante, he pasado (foldeado) la mayor parte del tiempo, hasta que, una pareja de damas me ha envalentonado y me he metido con Jimy, un tipo con pinta de pandillero americano, que con su pareja de ases me ha puesto mirando a Utrera. Estaba sentado a mi derecha, siendo yo el último en hablar. Preflop ha subido 1 euro y yo me he calentado y me tiro con el All in (recuerda que ya solo me quedaban dos euritos), y claro, él con sus dos ases en la manga y ayudado por su caja de 15 euros, me ha visto. Cuando ha levantado esas dos "cartitas", se me ha venido el mundo a los pies. Las cinco cartas restante solo han valido para darle a Jimy un trio de ases, frente a mis queridas damas. Conclusión: me he pulido los ocho euros en 20 minutos (paciencia, bendita paciencia).
He estado por dejar de jugar esta noche, ya que veía que las cartas no estaban de mi parte y nada más que he visto morralla. No obstante, en el último momento me ha venido "Paul Newman" a ver y me ha dicho: cambia de mesa, Oswald, que la noche te depara todavía alguna sorpresa.
Joder, y menuda sorpresa. Me he ido de esa mesa maldita y llegado a otra en la que la suerte me estaba esperando o más bien jumamarin, abuelete de apariencia bonachona, que ha querido que no me acostara con la saca vacía. Realmente, mas que por mis cartas, que no eran malas, ha sido la imprudencia del abuelete la que me ha dado algo de vidilla para poder continuar contando esta aventura con el poker (ya he dicho en alguna ocasión que el dinero no te lo dan tus cartas si no tus contrincantes).
En esta ocasión me sirven TJ de picas y preflop. Ante esa mano y estando de las últimas posiciones, subo a 0,40 euros, donde van el abuelete y el pinta de mafioso. Las tres cartas de la mesa son K-4-8, a simple vista, una porquería de cartas, pero si os digo que las tres son de ... Picas, si señor, la cosa cambia bastante. Ya tengo el color en la mesa (me llego a poner bastante nervioso, y eso que estoy en el sofá de mi casa, con los pies sobre la mesa y en pijama, que si llego a estar en un campeonato presencial, me lo nota hasta Steve Wonder. Ante ess flop, yo, chulo que soy, paso y el abuelete mete 1 euro, que hace que el mafioso se retire (fold) y hace que yo me pique y suba otro euro. Jumamarin ve (call). La cuarta carta nos da un A de treboles, que hace que yo, harto de esperar que salga más cosas, suba todo lo que me queda, unos nueve euros. Tras unos segundo de titubeo, el abuelete se tira a la piscina conmigo, con su AK en su mano. La quinta carta decide, pero da morralla, y hace que me embolse un bote suculento con mi color.
Ahora sí, ahora si me retiro dejando mi caja en 37 euros. Menudo cambio con la situación de hace una hora. Ya veis que tener paciencia es una de las claves para llegar a "ser alguien" en esto del poker, y aunque decirlo es muy fácil, una vez dentro de la mano y con la mente en tu jugada, es muy difícil mantenerlo.
Ya queda menos para recuperar los cincuenta con que empecé mi andadura en esto del póquer.
Que no pare la racha.
Hasta otra.
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